Random #36
La queja: un experimento.
¡Hola! Aquí de vuelta con un temón que tengo dando vueltas desde hace meses y tenía re ganas de compartirte.
Lo vimos en un libro con unas amigas y lo implementamos: el desafío era intentar pasar 21 días seguidos sin quejarse.
Bueno, ya sabemos todos que eso de que si sostenés un hábito por 21 días ya lo tenés instalado para siempre es medio relativo, pero el ejercicio funciona igual, porque permite prestar atención al asunto.
La mecánica era bastante concreta: arrancabas con una pulserita en una muñeca —por ejemplo, en la derecha— y durante el día tratabas de no quejarte. Si en algún momento te quejabas, tenías que cambiar la pulsera de muñeca y empezar a contar de nuevo desde el día uno. Yo usé una negra para hacerlo más visible (o dramático, capaz).
Es decir: si vas tres días impecables pero en el cuarto te quejabas… pulsera a la otra mano y vuelta a empezar.
Nosotras, como tenemos un grupo de WhatsApp, empezamos a ir comentando ahí cómo nos iba. Y enseguida empezaron a aparecer cosas graciosas.
Una de las chicas, por ejemplo, propuso casi inmediatamente una modificación a la regla: El trabajo no debería contar en el experimento.
Ahí nos dimos cuenta de algo bastante evidente: nos quejábamos más de lo que pensábamos. Y también de lo difícil que era no hacerlo.
Otra de las chicas —una que todas conocemos como la más tranquila del grupo, de las que rara vez se quejan—, después de varios días tiró una observación genial:
se había dado cuenta de que su pareja es muy quejosa y que muchas mañanas arrancaba el día con esa queja dando vueltas en la cabeza… aunque ni siquiera fuera suya. Eso también fue interesante: la queja se contagia, nos dijo, te sumás a quejarte o te ponés a tratar de refutar o contrarrestar que es también un desgaste emocional.
El experimento terminó siendo menos sobre dejar de quejarnos y más sobre empezar a ver algo que normalmente pasa en piloto automático. Algo que hacemos sin darnos cuenta, y, cuando empezamos a mirarlo, aparecieron un montón de preguntas: qué parte de la queja es inútil, cuál es necesaria… y cuál quizás sí podríamos aprender a transformar.
“La queja constante es perjudicial porque actúa como un hábito tóxico que reprograma el cerebro para enfocarse en la negatividad, limitando la resolución de problemas. Fisiológicamente, genera estrés y libera cortisol, dañando neuronas del hipocampo, mientras que emocionalmente fomenta el pesimismo, deteriora la autoestima y deteriora el clima social.”
Van mis conclusiones o notas del experimento:
1 - De qué me quejo: una de mis grandes quejas, por ejemplo, es el tránsito de la ciudad, algo que yo no puedo cambiar, no depende de mí y difícilmente mejore. Siempre hay calles cortadas, gente irrespetuosa, motos que cruzan en rojo, conductores que van usando el celular. Una de mis amigas se enojaba cada mañana con lo lento del sistema del lugar donde trabaja.
Qué liberador puede ser el simple hecho de aceptar que eso es así por más que yo rezongue, y preguntarme para qué entonces tanto rezongar, a veces incluso refuerza el malestar en sí o lo incrementa.
2 - ¿Algo depende de mí?
Después de aceptar que tal vez no está a mi alcance cambiar la situación de la que me quejo, puedo hacer cosas para modificar la experiencia o cómo me siento.
En mi caso, moverme con más margen en auto o transporte público (o mudarme a otra zona, o cambiar a los chicos de colegio, etc.). En el caso de mi amiga, si ya agotó la vía de hablar y no fue escuchada, podría adelantar alguna tarea analógica mientras carga la página o armarse un mate y esperar, usando ese tiempo a su favor (o empezar a buscar otro trabajo).
A veces, cuando pensamos en grandes movimientos, también nos damos cuenta de que no estamos dispuestos a cambiar eso y que será mejor que aprendamos a vivir con esas cosas chiquitas que traen colaterales o, por el contrario, que no son tan chiquitas y que tenemos que ser valientes para movernos de ese lugar.
Pero tal vez haya alguna cosa que tengamos que aceptar y cambiar de actitud porque nada está a nuestro alcance.
3 - Cuánto: la queja tiene ese efecto de alivio y dicen que, por eso mismo, puede convertirse en una adicción y, horrible, transformarse en parte indivisible de la personalidad casi sin que te des cuenta. Quejarme todo el tiempo, quejarme por todo.
El cuánto es un dato. Permitíme la analogía: una copa de alcohol no es lo mismo que tener un problema con la bebida.
4 - El antídoto dicen que es la gratitud, y parece algo medio obvio, pero siento que requiere intencionalidad, buscar formas de practicarlo. Inclusive como un fake until you make it, impostado si se quiere, medio forzado, hasta que de tanto insistir se nos haga más natural. (Reprogramar el cerebro en modo inverso)
5 - El contagio: nadie o casi nadie se autopercibe quejoso. Algo a observar es, a mi alrededor, quiénes generan este tipo de ambientes y cuidar mi ánimo, pero creo que también necesitamos hacer el ejercicio inverso, pensar si nosotros no estamos propagando la queja y generando un clima de eterno descontento a nuestro alrededor.
Aclaración, por si hiciera falta, no hablamos de expresar lo que nos molesta, que eso es saludable.
Las personas somos muy diferentes, si no te quejas nunca de nada de nada, también puede ser un dato cuando estás guardando en el pecho cosas que necesitan salir y decirse. Hacer journaling puede ser un gran hábito para empezar a expresar lo que te molesta o te agobia. Y hay muchas situaciones donde existe una queja que alivia, como compartir un problema con un amigo, o mejora una situación, como cuando tenemos que reclamar algo.
Algo que vi: me di el gustito de ver varias pelis de las nominadas, mis favoritas fueron Hamnet y Valor Sentimental, y encuentro un nexo entre ambas, que es el arte como catalizador del dolor. Recomendadas ambas.
Algo que escuché: mucho Drexler, su disco nuevo y arrastre de todo lo anterior, que es parte de la banda sonora de mi vida.
Encontré hace unos días una entrada de la primera vez que lo fui a ver:
Qué loco, pero tengo entradas para verlo el próximo 18/4, o sea ¡exactamente 14 años después! de ese primer flechazo (compré el CD en el hall del Teatro El Círculo, que aún conservo). Tertulia balcón con amigos, amo.
Propuestas de este newsletter:
observar la queja, de qué, cuánto, qué querés hacer con eso de lo que te quejás, cómo podés cultivar la gratitud en medio de los días.
hacer una playlist con los temazos de tu vida, onda tu banda sonora, durará horas claro que sí.
extra:
Sobre la queja: esta conversación con el neurocientífico Mariano Sigman en Urbana (el librito que mencionan de Florencia Suarez lo tengo y está muy bien como disparador para conversar con hijos) escuchar acá 🎧
chivos:
Journaling en zona Palermo (CABA) organizado por Revista Sophia el sábado 18 de Abril ✏ Info e inscripciones | actividad presencial
Plancito creativo en Belle⭐ (Rosario) el sábado 9 de mayo (pronto abrimos inscripciones) | actividad presencial
Consiguen mis libros acá : 🚚 Tiendita virtual con envíos a todo el país.
🎉Habemus ganadora: el mes pasado entre todos los comentarios prometí regalar mis dos libros a una pesona. Son para Marisol Delgaudio (nos ponemos en contado), el sorteo lo hizo Luki con númeritos, me dijo que le costaba elegir un mejor comentario y prefería el azar.
¡Hasta la próxima! y si estos envíos resuenan con vos, no dudes en likear, comentar, enviar a amigos o compartir en redes. Los hago con mucho amor.
Andre🍁





Hago el comentario nuevamente por qué por alguna razón el anterior no se guardó 🥺 y esta mañana me di cuenta. (No será igual al anterior)
Antes que nada, solía comentar más los random, luego la vida misma y no lo continue, justo me pierdo el sorteo!!! Así que espero que Luki me elija la próxima! (Jaajajaja)
Ahora si.
Temon!!! No puedo creerlo!! La queja es
algo que estoy viendo mucho en mi. Como sabes Andre, estoy recién mudada al exterior, otro país, otras costumbres, me surgieron muchas quejas… soy muy Argenta, a veces pienso, juzgándome. Todo me molestaba, estaba en una queja y me sentía en un pozo ciego constante, no sabía cómo salir. Sumando que me mudé con pareja y convivencia…. Quejas?? … nooo olvídate (jajajajaaj)
Hubiera sido la campeona de ese grupo.
Ahora mejor pero a seguir mejorando. Me encantó el tema del random y las recomendaciones. A seguir con paciencia a una misma y a lo demás.
Graciassssssss
me dejo tantos pensamientos!!! y gracias por los libros!!! que alegria!!!